Fiebre Tifoidea – Tratamiento

Para conseguir obtener un adecuado diagnóstico, uno debe acudir al médico de confianza que sea de su preferencia una vez que sienta los síntomas de la fiebre tifoidea, para comprobar que las suposiciones de la enfermedad son acertadas, y esto se logra con un análisis general y luego algunas pruebas de laboratorio como un hemocultivo, un coprocultivo, etc. Para comprobar la existencia de la bacteria Salmonella S. Typhis, y luego empezar a tomar antibióticos o realizar el tratamiento de fiebre tifoidea que su doctor elija, así como pruebas periódicas para vigilar el progreso de la enfermedad y cuando la enfermedad esté tratada y ya no presente síntomas, seguir con el chequeo pues el portador todavía puede seguir siendo contagioso.

En algunos casos de fiebre tifoidea el tratamiento consiste en que los pacientes enfermos deben guardar reposo con cuarentena, es decir que deben ser aislados de forma entérica, lo que quiere decir que según la gravedad del caso pueden ser guardados en cama en una habitación cerrada, preferentemente con baño privado, y con limitadas visitas cuya vestimenta tiene que establecerse en bata, guantes y mascarilla las cuales deben ser dispuestas apropiadamente en un cesto donde se harán cargo de esterilizarlas nuevamente o desechadas permanentemente. Sin embargo esta decisión es mejor dejarla a los médicos competentes, pues en ocasiones también la enfermedad puede ser tratada desde casa, siempre y cuando todos los ocupantes tomen las medidas de cautela acerca de la manipulación de alimentos y objetos cerca del enfermo.

Los antibióticos se administran en relación a la gravedad de la fiebre tifoidea y su tratamiento, en relación a la edad del paciente, constitución física, progreso de la enfermedad, complicaciones varias, tolerancia a ciertos medicamentos, alergias del enfermo, entre otros factores que diferencian a un tratamiento para fiebre tifoidea con medicinas de otro, también es diferente el tratamiento de fiebre tifoidea en niños. Incluso se han reportado casos de resistencia de la bacteria a ciertos medicamentos que antes eran efectivos en muchos pacientes y que ahora resultan ineficaces en la mayoría de casos, por lo cual es mejor realizarse una observación médica antes de decidir el tratamiento medicinal que vaya a utilizarse. Sin embargo comúnmente se trata a los enfermos con cloranfenicol, amoxicilina, trimetroprima o sulfametoxazol.

Además se debe tomar especial cuidado cuando se trate de mujeres embarazadas y niños, pues la fiebre tifoidea durante el embarazo requiere cuidados especiales para la madre y el feto que no tiene la misma prescripción médica. De igual manera la fiebre tifoidea tiene tratamiento y en niños debe ser tratada con mucha cautela por la delicadeza del caso.

Remedios para la Fiebre Tifoidea

El paciente con tifoidea debe tomar muchos líquidos y rehidratarse constantemente, existen sales de rehidratación que se venden listas para preparar en sobrecitos, o líquidos rehidratantes de mucha eficacia, sin embargo estos remedios para la fiebre tifoidea no son suficientes para curar la enfermedad, aunque son muy necesarios para la recuperación del paciente. De todos modos, no es malo hidratar con jugos de fruta que además de ser hidratantes son una buena fuente de vitaminas, proteínas y minerales que serán de mucha ayuda. Otro remedio que se puede usar y también funciona como prevención para el contagio es el de lavar los utensilios del paciente de forma aislada, asimismo la ropa debe lavarse aparte de la del resto de las personas cercanas, recomendando que se lo haga con agua muy caliente, por encima de los 80 grados centígrados o usar lejía para hacerlo.

Remedios Caseros para la Fiebre Tifoidea

Para la fiebre se pueden aplicar compresas o toallas con agua fría que aliviarán la sensación de calor que produce la tifoidea. Otros remedios caseros incluyen el comer tomates crudos, que no harán sentir malestar al paciente y sin embargo son muy útiles para mejorar su estado, también se los puede licuar y servirlo como jugo, un vaso como mínimo y cuatro como máximo en un solo día. Las cerezas son una buena fuente de vitaminas. Hacer una infusión con hojas de naranjo aliviará los dolores estomacales. También el agua de coco es una buena fuente de minerales y sales que rehidratarán de manera eficaz y deliciosa. Todos estos remedios caseros para la fiebre tifoidea son consejos útiles que deben tomarse como una pauta para aliviar mas no curar la enfermedad por completo.

Dieta para la Fiebre Tifoidea

Cuando se contrae tifoidea, lo mejor es hacer caso a las indicaciones del médico que te está atendiendo, y seguramente te dará una dieta para fiebre tifoidea equilibrada que te ayudará a curarte y que además mantendrá tu flujo intestinal bajo el menor daño posible. Aquí te damos una guía útil para saber a breves rasgos que comer y que no comer, pero lo mejor será escuchar a tu doctor.

En general la dieta para la fiebre tifoidea comprende alimentos que hayan sido debidamente lavados y desinfectados para evitar cualquier tipo de contagio y algunos médicos recomiendan alimentarse con comidas suaves para cuidar el tracto digestivo, como caldos, sopas, frutas blandas como el plátano, manzana en puré o al horno, papas hervidas, arroz, pollo al horno, pescado al vapor, entre otras comidas livianas que serán buena fuente nutritiva a la vez que serán delicadas con el sistema digestivo.

Asimismo en la fiebre tifoidea la dieta se debe evitar los lácteos, las comidas con grasa, el azúcar blanco, los embutidos, las carnes rojas y cualquier tipo de producto artificial que se quedará adherido al intestino e impide la limpieza del mismo.